Apoyamos la reelección de Roberto Markarian como Rector de la Universidad de la República por un segundo período, por las siguientes razones.

1- Markarian es un destacado profesor e investigador de nuestra Universidad. Su producción científica en el área de la matemática es reconocida internacionalmente y hoy se resume en una decena de libros (en inglés, ruso y español) editados por las editoriales de mayor prestigio en la materia.

2- Markarian es un hombre comprometido con las mejores causas del pueblo uruguayo, lo cual le significó, en lo personal, varios años de presidio durante la dictadura que sufrió nuestro país.

3- En el ámbito universitario, Markarian ha sido un militante destacado y consecuente de la Feuu en tanto estudiante y en la Asociación de Docentes de nuestra Universidad, como docente de la misma.

4- En su rectorado, Markarian ha atendido con particular cuidado los aspectos académicos que conlleva la función rectoral impulsando, entre otros aspectos, la actualización del Estatuto del Personal Docente, y la departamentalización en

las sedes universitarias del interior del país.

5- En lo que refiere a la proyección regional de nuestra Universidad, Markarian ha impulsado decididamente, en su condición de Presidente de la Asociación de Universidades Grupo Montevideo, la participación protagónica de la misma en la trascendente Conferencia Regional de Educación Superior realizada en el presente año en Córdoba, a los 100 años de la Reforma de Córdoba.

Rafael Guarga


Había conocido muy someramente a Roberto Markarian antes de su llegada al rectorado. Me atraían su franqueza, su natural simpatía y, quizás, un cierto desparpajo que caracteriza su forma de expresarse.

Una vez que asumió el cargo de rector de la UDELAR, tuve la oportunidad de conocerlo más y de compartir actividades relacionadas a la Universidad.

El primer acercamiento fue por el Proyecto ECHO, que ya había sido apoyado por su predecesor, el rector Rodrigo Arocena, y que requería profundizar el compromiso de la Universidad para intentar que sus objetivos de democratizar la asistencia médica y de desmonopolizar los conocimientos del personal de salud, trascendieran fronteras.

Markarian entendió con rapidez la esencia de nuestro proyecto: desde entonces lo apoyó fervientemente, y se convirtió en uno de los artífices, junto al decano Fernando Tomasina, de su crecimiento en Uruguay y en otros países de América Latina.

El otro tema que me dio la chance de conocer mejor a Markarian, y de aquilatar su trabajo como rector, fue su compromiso profundo (y asombroso para mí, siendo él un matemático), con la reconstrucción del Hospital de Clínicas.

Markarian me incluyó en el equipo de trabajo, a pesar de que yo no ocupaba ningún cargo en el cogobierno en ese momento y pude ser testigo del enorme esfuerzo que realizó para sacar al Hospital Universitario de la triste situación que arrastra desde hace años y que compromete seriamente la salud de todos los uruguayos. Lamentablemente, no pudo hacerlo realidad en este período, no por no haberlo intentado con esfuerzo, dedicación y flexibilidad, sino como consecuencia de la fuerte oposición que su proyecto tuvo dentro de la propia Universidad, así como a nivel político general.
Considero que el rector Markarian debe continuar otro período en su cargo y continuar llevando a cabo su trabajo incansable y comprometido con nuestra Universidad.

Dr. Henry Cohen
Profesor de Gastroenterología


Conozco al Rector Markarian desde que lo tuve como profesor en un curso en primero de facultad. Desde entonces conocía su calidad y simpatía como docente. Más adelante tuve la oportunidad de tomar conocimiento de su trayectoria académica, que lo colocan como uno de los principales referentes en su disciplina a nivel nacional y con un importante reconocimiento internacional. Un tiempo más tarde, cuando comencé mi militancia en la Asociación de Docentes de la Universidad de la República, tuve la oportunidad de conocerlo como militante y representante de los docentes en distintos organismos del cogobierno. Creo que no conozco ningún académico de su nivel que haya dedicado más esfuerzos a la construcción colectiva en la Asociación de Docentes. Nunca lo vi rehuir de una tarea por más ingrata que fuera con el fin de trabajar en conjunto y fortalecer a todo nivel el cogobierno y la participación. Su rol como representante del orden docente en la Comisión Programático-Presupuestal fue fundamental y su rol como representante de los docentes en el CDC fue clave en el logro de amplios acuerdos con miras a reformar en profundidad nuestra institución.

Este conocimiento fino de nuestra Universidad, de cada uno de sus rincones, esta experiencia en la búsqueda de acuerdos que son característica de un militante de primer nivel han sido fundamentales durante su primer rectorado. Sólo con esta experiencia de diálogo y búsqueda de acuerdos fue posible reformar el Estatuto del Personal Docente. En mi opinión, es la reforma más importante que ha logrado nuestra institución desde la época de Maggiolo. Para el futuro, estas características del Rector también permiten augurar que proyectos en curso como la reforma del Hospital de Clínicas podrán llegar a buen puerto durante su segundo rectorado. Más aún, nos permiten ser más ambiciosos: sólo un Rector con este prestigio académico y este conocimiento fino de los hilos del funcionamiento de nuestra institución podrá lograr que nuestra Universidad logre proponer un proyecto de reforma de la Ley Orgánica universitaria. Por todos estos motivos, apoyo la reelección del Rector Roberto Markarian.

Nicolás Wschebor, profesor Agregado, Facultad de Ingeniería